Familias valientes se encargaron a finales del Siglo XIX de abrirle camino a la caficultura en la montañosa geografía de lo que años después se convertiría en Caldas y una bendición que incluye agua, biodiversidad y tierras fértiles que alcanzan el cielo con el imponente Volcán Nevado del Ruiz hizo que aquí el café alcanzará su máximo expresión.
El café de Caldas es especial. Manos trabajadoras y laboriosas de arrieros, caficultoras y caficultores, comunidades indígenas, afrocolombianos y emprendedoras generaciones cafeteras permiten que el fruto brote en 25 municipios llevando en su interior el esmero y dedicación de cada uno de ellos.
En Caldas el café es el dinamizador de la economía, es el sustento básico de 32.459 familias que dependen directamente del café y fuente de arraigo y tradición.
Hoy con el esfuerzo de los productores y de la Institucionalidad Cafetera, en los 25 municipios cafeteros de Caldas se producen cafés Sostenibles Certificados, Sostenibles Verificados y de Origen, que promueven condiciones de producción sostenibles y le muestran al mundo la variedad y riqueza de los cafés de Caldas.
El corazón de Caldas es café y late por los caficultores.

Millones de pesos el valor de la cosecha
12.900 caficultores del departamento con empeño y tesón, y apoyados por el Comité de Cafeteros e Instituciones Cafeteras, han adoptado los códigos y prácticas asociadas a los sellos de café especial, representando el 40% del total de caficultores del departamento vinculados a este renglón del mercado del café.
En la actualidad más de 45.000 hectáreas cafeteras de Caldas están vinculadas a los cafés especiales y 18.050 fincas producen café bajo algún estándar de sostenibilidad, convirtiendo a Caldas en fuente de cafés de altísima calidad.


Uno de los mayores apoyos del Comité de Cafeteros de Caldas para el fomento y seguimiento de la producción de café de calidad es el Laboratorio de Calidad de Café “El Ritual del Café”, ubicado en el Recinto del Pensamiento.
Este laboratorio fue inaugurado en 2007 como parte de la celebración de los 80 años del Comité y su propósito es el análisis del café de Caldas, como también la capacitación de los caficultores en la producción de café de calidad.
El Ritual del Café tiene una vocación educativa, con unas instalaciones que permiten albergar hasta 130 personas. A través de los programas de Calidad, Cafés Especiales y Poscosecha del Comité Departamental los caficultores asisten a actividades educativas para orientarlos hacia las buenas prácticas de cultivo que permitirá la producción de café con características excepcionales.
El Laboratorio también es el epicentro de la red de Laboratorios de Calidad de las cinco Cooperativas de Caficultores en Caldas.
También reúne constantemente a diferentes integrantes de la cadena de valor del café, tostadores, instituciones académicas, tiendas especializadas en café, entre otros, alrededor de eventos académicos, de capacitación y concursos de calidad promovidos por el Comité.
El Laboratorio de Calidad de Café “El Ritual del Café” está certificado como Campus SCA por la Asociación de Cafés de América (SCA) lo cual le permite ser sede de los cursos de Certificación Q Grader de esta institución.
Hace 22 años de manera ininterrumpida se realiza el Concurso Caldas Cafés de Alta Calidad que reconoce el esfuerzo de los caficultores para resaltar las cualidades de su café.
Este concurso cuenta con cinco categorías: Un paso adelante (caficultores de tradición), Comenzando el Camino (jóvenes), Hacia otros horizontes (variedades exóticas o procesos especiales), Ganador de ganadores y Consejos y Asociaciones de Mujeres Cafeteras.
Además, el concurso tiene el apoyo de las Alcaldías Municipales y Cooperativas de Caficultores para llevar los beneficios a cada municipio y promover la rentabilidad local, resaltando tanto el café como el trabajo de los productores”.


Caldas se destaca por ser el departamento donde se inició el programa de Cafés Especiales de la Federación Nacional de Cafeteros.
En 1986 cuando el actual Gerente, doctor Roberto Vélez Vallejo, se desempeñaba como Gerente Comercial de la Federación, identificaron un café con unas cualidades sobresalientes en el municipio de Riosucio, resguardo indígena de San Lorenzo.
Clientes del exterior reconocieron a este café como un café excepcional y así nació el Café La Vereda, el cual ha obtenido varios de los más importantes reconocimientos para el café de Caldas y dio origen al programa Amigos del Café La Vereda que sigue acompañando y mejorando las condiciones de producción y de vida de las familias caficultoras del resguardo de San Lorenzo.